¿Cómo gana dinero una batería en el mercado diario en España?

Una batería gana dinero en el mercado diario (day-ahead) haciendo arbitraje: compra electricidad en las horas baratas y la vende en las caras del día siguiente. En España el margen medio entre esas horas ha rondado los 113 €/MWh en los últimos 30 días, un diferencial muy amplio impulsado por la fuerte penetración solar.
El ingreso central de una batería española es el arbitraje day-ahead. En el mercado diario, gestionado por OMIE, la electricidad se subasta cada hora un día antes. La batería carga en las horas baratas —a menudo el mediodía inundado de solar, cuando el precio cae o incluso es negativo por vertidos (curtailment)— y descarga en el pico de la tarde-noche, cuando el precio sube. La diferencia, menos las pérdidas del ciclo, es el beneficio.

En los últimos 30 días el diferencial medio del mercado diario español ha sido de unos 113 €/MWh, equivalente al 119 % del precio medio. Es una oscilación diaria muy ancha, superior a la de otros mercados europeos, precisamente por la alta penetración fotovoltaica que hunde los precios de mediodía. Cada MWh que la batería mueve del valle al pico captura una parte de ese margen.

1) La víspera se publica la curva horaria de OMIE. 2) El optimizador decide en qué horas cargar (las más baratas) y en cuáles descargar (las más caras), respetando el estado de carga (SoC) y la capacidad del sistema. 3) Al día siguiente la batería ejecuta ese plan. 4) Si aparece un margen mejor, puede reoptimizarse contra el intradiario. El resultado es un plan que exprime la mayor separación posible entre valle y pico.

El arbitraje diario no tiene por qué ser la única fuente. En España la batería puede apilar ingresos participando también en los mercados de balance —regulación secundaria (aFRR) y terciaria (mFRR)— cuando resulta más rentable que el arbitraje puro. Un optimizador reparte la capacidad entre ambos usos hora a hora para maximizar el euro total, no solo el del mercado diario.

Al calcular la rentabilidad conviene tener en cuenta el tratamiento de peajes y cargos sobre la energía que la batería consume al cargar. La exención de determinados cargos de red en la carga reduce el coste de comprar en el valle y, por tanto, ensancha el margen efectivo del arbitraje. Ignorar este factor infravalora los ingresos reales del proyecto.
La combinación de mucha solar y demanda concentrada por la tarde crea precios muy bajos al mediodía y picos marcados al anochecer. Ese perfil —valles profundos y picos altos el mismo día— es exactamente lo que necesita el arbitraje. Por eso el diferencial español está entre los más amplios de Europa y hace que una batería bien despachada contra la curva de OMIE tenga un caso de negocio sólido.